En Haití, las lluvias inundaron barrios marínales y campamentos de refugiados levantados tras el terremoto de enero de 2010, dejando un saldo hasta el momento de 23 muertos, según funcionarios de la Agencia de Protección Civil (APC).
“La mayoría de las víctimas fueron encontradas en Petionville, un suburbio del este de la capital donde 13 personas murieron en el derrumbe de sus viviendas construidas en el borde de ríos o en montículos de tierra”, declaró la portavoz de la APC, Nadia Lochard, durante una rueda de prensa.
Siete cuerpos más fueron hallados en Delmas y Carrefour, dos comunas de la capital, como también en el barrio de Christ-roi, cerca del centro de Puerto Príncipe, mientras que otras dos personas fallecieron en la región Centro y otra en la de Nippes (oeste), había informado la APC más temprano el martes.
Fue además reportada la desaparición de seis personas en Puerto Príncipe y se contabilizaron seis heridos.
Las inundaciones “provocaron daños materiales considerables” en varias comunas de la capital donde las calles quedaron cortadas por la caída de árboles y aludes, agregó la entidad.
Las peores tormentas que han golpeado a Haití en lo que va de 2011 -al comenzar la temporada de huracanes- paralizaron la capital, Puerto Príncipe, dijo a AFP Yolaine Surena, de la APC.
Fuertes tormentas eléctricas cayeron sobre el norte del Caribe la madrugada del martes, pero con pocas posibilidades de convertirse en huracanes por la baja presión existente en una amplia zona, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) estadounidense.
Sin embargo, las persistentes lluvias de varios días provocaron una crecida de los ríos, y el NHC advirtió que “podrían causar inundaciones repentinas y deslaves en zonas de Haití, República Dominicana, Jamaica y Cuba”.
Funcionarios sanitarios haitianos temen también un aumento del número de muertes por un rebrote del cólera que estalló en octubre pasado.
En República Dominicana, que comparte la isla La Hispaniola con Haití, las lluvias han dejado hasta ahora un saldo de 8,442 evacuados, más de 2,000 viviendas anegadas, puentes dañados y numerosas vías cortadas, informó el martes el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), que mantiene en alerta roja a cuatro regiones.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre posibles fallecimientos a consecuencia de las lluvias, pero sí de numerosas poblaciones que han quedado incomunicadas en toda la zona sur del país y el colapso de varias áreas de Santo Domingo.
Las lluvias causaron serios daños materiales: 881 viviendas resultaron afectadas, la mayoría de ellas inundadas; varios puentes sufrieron daños, y en la provincia de Monte Plata, al sur del país, hay más de 400 familias aisladas por la crecida del río Ozama.

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