domingo, 5 de febrero de 2012

El ejercicio físico reduce los síntomas en los niños alérgicos

La práctica regular del ejercicio físico reduce los síntomas alérgicos en los niños, pero muchos de ellos limitan sus actividades deportivas por miedo a sufrir ataques de asma, según un estudio realizado por la Universidad de Cagliari en Italia y publicado en el último número de Pediatric Allergy Immunology. Ese porcentaje se eleva a casi un tercio, según un estudio anterior aparecido en noviembre en Allergy Asthma Proceedings.
En este sentido, la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergología Pediátrica (SEICAP) recomienda acudir a un alergólogo pediátrico para que prescriba un tratamiento preventivo y unas pautas que permitan que el niño alérgico mantenga una vida normal. Según esta sociedad la mayor parte de casos de asma tienen un componente alérgico.
El ejercicio físico «ofrece efectos positivos para el sistema cardiovascular, respiratorio y muscular, y es fundamental para el desarrollo óptimo del niño», destaca la investigación de la universidad italiana. Sin embargo, en el caso de los niños alérgicos el beneficio es aún mayor: «Una actividad física regular actúa beneficiosamente en el sistema inmunológico y puede reducir la inflamación alérgica», concluye.
Luis Moral, del Hospital General Universitario de Alicante, señala que «el acondicionamiento físico mediante el ejercicio mejora la calidad de vida del niño asmático y reduce el riesgo de que se produzcan crisis». Moral explica que los niños con asma no deben verse aislados o impedidos a la hora de practicar deporte.

Factores a evitar

Las condiciones del recinto en el que se practica la actividad pueden exponer a los niños a alérgenos que pueden causarles reacciones como anafilaxia. De hecho un 15,2% de los episodios anafilácticos son causados por el ejercicio, según el estudio publicado en Pediatric Allergy Immunology. Otros síntomas son la tos, sibilantes, dificultad respiratoria y dolor o presión en el pecho.
Factores como el aire frío, la humedad, campos de hierba o recintos con polvo, pueden agravar los síntomas de aquellos niños que sufren asma alérgica y provocarles una crisis. Así mismo el estudio señala que determinados materiales usados durante el ejercicio físico como tatamis o colchonetas pueden contener látex o ácaros de polvo que pueden agravar los síntomas de estos pacientes. «Lo ideal es practicar ejercicio físico en un entorno adecuado. En época de polinización, puede ser conveniente realizarlo en un recinto cerrado», comenta Moral.
Los alergólogos pediátricos reconocen que hay actividades físicas más recomendables como aquellas en las que se el esfuerzo es progresivo y hay más descansos, como por ejemplo el tenis, el voleibol, las artes marciales o la natación. En cualquier caso aconsejan que el niño practique el deporte que más le guste, realizando ejercicios de estiramiento y calentamiento gradual antes de empezar.

Fuente ABC España

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