Venezuela se encuentra a la vanguardia tecnológica por poseer una de las redes satelitales más completas y modernas en Latinoamérica, una red que permite estudiar las 24 horas del día y los 365 días del año los movimientos de la Tierra, con una señal que alcanza a áreas vecinas o límites como Colombia, Trinidad, Tobago y el Mar Caribe.
En este sentido, para registrar los eventos sísmicos pequeños, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) cuenta con las Redes Locales integradas por cinco subredes compuestas por 40 estaciones sismológicas de corto período, las cuales están concentradas sobre el sistema de fallas activo del país, de acuerdo a la siguiente distribución: Centro-Norte (Aragua, Vargas, Miranda, Distrito Federal, Carabobo, Falcón), Noroccidental (Zulia y Falcón), Centrooccidental (Lara), Nororiental (Sucre y Nueva Esparta) y Andina (Mérida, Táchira y Trujillo).
Asimismo, Funvisis trabaja en el desarrollo de 17 proyectos de manejo integral de riesgo sísmico, entre los que destaca la detección de las amenazas, factores de riesgo y comportamiento de fenómenos naturales, microzonificación sísmica para conocer la conducta de las personas ante un evento sismológico, comportamiento de laderas y cerros ante un movimiento telúrico, probabilidades de deslizamiento y reforzamiento de viviendas populares en los barrios, refiere una nota de prensa del Ministerio para la Ciencia, Tecnología e Innovación.
Como parte de los programas educativos para enseñar a la población a actuar en estas circunstancias, Funvisis creó las conocidas aulas sísmicas, programa que promueve el estudio científico del fenómeno telúrico sobre cómo la población venezolana debe comportarse, así como las medidas que debe tomar antes, durante y después de un sismo.
El Aula Sísmica ofrece talleres de prevención sísmica dirigidos a toda la población, con el fin de fortalecer la política de estudio. Este programa también ejecuta talleres dirigidos a personas con discapacidad, en la que se emplean recursos didácticos especiales como mapas, trípticos y tambores con registros de sismogramas, todos con el método Braille y ejercicios de autoprotección, entre otras actividades.

Fuente AVN y VTV