viernes, 28 de junio de 2013

Adolescente turca desarrolla un innovador método de producir plástico a partir de cáscaras de plátano

Una alumna turca de 16 años, Elif Bilgin, ha sido premiada con el prestigioso premio norteamericano “Science in Action” (Ciencia en Acción) por desarrollar un innovador método de producir plástico a partir de cáscaras de plátano, informa hoy el diario turco “Hürriyet”.
El premio, patrocinado por la revista estadounidense "Scientific American" y anunciado este jueves, está dotado con 50.000 dólares y recayó en Bilgin, que compitió con otros 14 jóvenes de diferentes continentes, según ha informado La Agencia EFE.
Su proyecto se llama "Going Bananas", un juego de palabras que significa tanto "Volverse loco" como "Recurrir al plátano", y explica en detalle cómo utilizar las cáscaras del popular fruto en lugar de los derivados de petróleo para producir plástico.
"El método que he diseñado es tan simple que prácticamente lo puede hacer uno en casa (algunos químicos son irritantes pero no realmente peligrosos). Todo el mundo puede usar ese plástico y nuestro bello planeta se ahorrará las consecuencias de la producción de plástico con derivados del petróleo, como la contaminación de aire, suelo y agua", asegura Elif Bilgin en su proyecto.
La alumna, que estudia en un colegio de Estambul para jóvenes especialmente dotados, invirtió dos años en desarrollar el método, comprando plátanos en el mercado y macerando las cáscaras con químicos diversos.
Bilgin señala que el bioplástico se produce normalmente a partir de patatas, pero que la cáscara de plátano es igualmente rica en almidón, y además es uno de los desechos más comunes de la industria alimentaria.
La joven investigadora hervía las cáscaras para luego mezclar la pasta con pequeñas cantidades de glicerina, soda cáustica y ácido clorhídrico, pero el plástico resultante se descomponía al cabo de tres días, por lo que siguió investigando.
Averiguó que colocando las cáscaras en una solución de disulfito de sodio, un antioxidante, antes de hervirlas, y ajustando las cantidades usadas, el plástico se mantenía inalterable y resistente.
Un primer uso, señala Bilgin, podría ser como aislante para cables eléctricos, pero también servirá para prótesis médicas o estéticas, añade.
En una entrevista con "Scientific American", la joven señaló que toma como modelo a Marie Curie, Premio Nobel de Física y Química, por romper no sólo moldes científicos al investigar la radiactividad sino también sociales y abrir nuevos caminos a las mujeres.
El premio, aparte del dinero, incluye un viaje en septiembre a las oficinas del gigante informático Google en California (EEUU), donde Bilgin y otros jóvenes de todas partes del mundo competirán por el premio Google Science Fair, dotado con 100.000 dólares y diversas oportunidades de formación científica.

Se denomina bioplástico a un tipo de plásticos derivados de productos vegetales, tales como el aceite de soja, el maíz o la fécula de patata, a diferencia de los plásticos convencionales, derivados del petróleo.
Los plásticos tradicionales (polietileno, polipropileno, abs, PET, entre otros) están sintetizados a partir del petróleo por la industria petroquímica. La carestía de este combustible fósil, su carácter de resistencia a la degradacion natural y el hecho de que es una fuente que, tarde o temprano, acabará por agotarse, ha llevado a algunas partes de la industria a buscar alternativas. El poliácido láctico, sintetizado a partir del maíz, es una de las más prometedoras.
El plástico convencional cuando se desecha permanece en el ambiente durante décadas y en muchos casos es imposible recogerlo. Obstruyendo alcantarillas y drenajes, matando animales en la tierra, ríos y océanos, y desfigurando calles, playas y paisajes.
Las prácticas actuales para el manejo de los desechos plásticos incluyen la incineración, el uso como rellenos sanitarios y el reciclaje. Sin embargo:
  • La capacidad de los incineradores es insuficiente.
  • La emisión de gases generada en su práctica es altamente contaminante.
  • Se está gestando una crisis sanitaria por la saturación de los depósitos.
  • El reciclaje, aunque juega un papel importante en el manejo de los desechos, nunca alcanzará a manejar todos los desperdicios de plástico que se producen y además requiere de un manejo adicional de los desechos el cual incrementa el costo en un alto porcentaje.

Uno de los principales problemas del plástico convencional lo constituyen las emisiones de efecto invernadero que se producen como resultado de su fabricación. El bioplástico emite entre 0,8 y 3,2 toneladas menos de dióxido de carbono por tonelada que el plástico derivado del petróleo.
Además, algunos bioplásticos son biodegradables como el PLA (ácido poliláctico patentado por Dow Chemical y cedido a Nature works), PSM (Plastarch Material) y PHB (Poly-3-hydroxybutyrate), también existen bioplásticos no biodegradables como la Quitrina, el PA-11 (poliamida 11) o el polietileno obtenido 100% a partir de etanol de caña de azúcar.
Para los plásticos derivados del petróleo existe la tecnología oxobiodegradable. Se añade al plástico una pequeña parte de sales de metales pesados (las cuales son totalmente inocuas) para que las cadenas de polímeros se desintegren y aceleren la biodegradación a tan solo 3 o 5 años en lugar de los más de cien que le toma al plástico convencional.

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada

MAS NOTICIAS EN EL BLOG